Vigilancia y control de la calidad del aire
La función esencial de la red de control y vigilancia de la calidad del aire de Castilla-La Mancha es la vigilancia de la calidad del aire.
Este objetivo primordial, se descompone en diversas funciones y tareas que, de forma integrada, permiten su cumplimiento. Así, la red de control y vigilancia da cobertura a las siguientes funciones:
Realizar el control continuado de los niveles de calidad del aire.
La red mide de manera continuada e instantánea durante todo el año los niveles de contaminación atmosférica registrados en cada una de sus estaciones fijas de control.
Estos datos se reciben automáticamente en el centro de control y proceso de datos, donde se realiza su control y seguimiento por personal especializado.
Proporcionar información a los ciudadanos en situaciones episódicas.
La red dispone de los medios técnicos y humanos necesarios que permiten el seguimiento continuado de los niveles de contaminación de tal forma que, en caso de producirse una superación de los umbrales definidos por la legislación vigente, se procede a informar a los ciudadanos de este hecho al objeto de que se tomen las medidas oportunas.
La información a los ciudadanos se produce en caso de superación de los umbrales de información y/o alerta para ozono, dióxido de azufre, y dióxido de nitrógeno y partículas.
Si desea recibir los avisos, en su móvil o en el correo electrónico, en situaciones de superación de umbrales de alerta o de información a la población para los contaminantes atmosféricos en los términos que establece el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad el aire, deberá darse de alta en el sistema de información Avisa.
Asimismo de manera preventiva, se mandan mensajes informativos, en caso de previsión de masas de aire africano que puedan afectar a nuestra región.
Servir como soporte para el estudio de la calidad del aire.
Los datos recopilados por la red sirven para el estudio de la evolución de la calidad del aire en Castilla-La Mancha y permiten mejorar en el conocimiento, a través de la experiencia acumulada, del comportamiento y evolución de los contaminantes en la atmósfera, así como de las peculiaridades de cada una de las zonas representativas de la calidad del aire de Castilla-La Mancha. El estudio y evaluación de los datos permite adquirir conocimientos para su posterior aplicación en modelos de difusión y previsión, planes de saneamiento atmosférico, mejora de la calidad de los datos, etc.